Entrar al RCEP es un paso que Chile considera significativo, ya que -como lo explicó la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei)- se trata del tratado más numeroso del mundo: está compuesto por las 10 naciones que componen la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), además de Australia, China, Corea del Sur, Japón y Nueva Zelanda.
Las cifras avalan el peso del grupo: representan cerca del 30% de la población mundial, el 30,8% del Producto Interno Bruto (PIB) global y el 28,5% del intercambio comercial.
De concretarse la incorporación, Chile sería el primero de América Latina en sumarse a algunas de las principales economías del orbe.
La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, explicó que una eventual adhesión al RCEP “representa para Chile una oportunidad para profundizar su inserción económica en Asia y Oceanía, fortalecer sus vínculos comerciales y económicos con algunas de las economías más dinámicas del mundo y avanzar hacia un relacionamiento más estrecho con ASEAN como bloque”.
Además, dijo que le permitirá al país “incorporarse a un espacio de integración económica de alta relevancia geopolítica y estratégica, y es una clara señal positiva de la estrategia de diversificación de destinos que ha desarrollado el gobierno, buscando profundizar el acceso a nuevos mercados que ofrezcan oportunidades con potencial para el sector exportador nacional”.

La relación bilateral
El RCEP fue firmado en 2020, entró en vigor en 2022 y desde 2023 está habilitado para recibir adhesiones.
Sus materias incluyen el comercio de bienes, pero no solo se limitan a ello; también consideran reglas de origen; medidas sanitarias y fitosanitarias; defensa comercial; comercio de servicios, y más.
Además, Chile ya posee acuerdos con casi todos los miembros del RCEP, salvo con Laos, Camboya y Myanmar. En el caso de Filipinas, cerró las negociaciones en julio de este año. El proceso de adhesión del país se inició en 2024, con la entrega de una carta formal de solicitud ante el organismo respectivo.
La decisión de crear un Grupo de Trabajo permitirá avanzar hacia una etapa de evaluación técnica de los requisitos y estándares establecidos por este acuerdo.
Entre los próximos pasos, se espera que se establezca un subgrupo de adhesión específico para Chile, instancia en la que comenzarán las primeras discusiones técnicas destinadas a evaluar el cumplimiento de los estándares y requisitos necesarios para incorporarse al RCEP.

“Representa para Chile una oportunidad para profundizar su inserción económica en Asia y Oceanía, fortalecer sus vínculos comerciales y económicos con algunas de las economías más dinámicas del mundo”, Paula Estévez, Subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales
Durante el ejercicio 2025, el RCEP exportó al mundo US$ 7,29 billones (millones de millones).
Sus principales envíos fueron los circuitos integrados y microestructuras electrónicas, automóviles de turismo, teléfonos, máquinas automáticas para procesamiento de datos, aceites de petróleo y oro.
En su relación con Chile, el intercambio comercial fue de US$ 90.940 millones el año pasado y el promedio de crecimiento anual de los últimos cinco años fue de 8%.
Las exportaciones chilenas al bloque alcanzaron a US$ 56.594 millones, mientras que las importaciones fueron de US$ 34.346 millones. Los principales productos chilenos enviados al RCEP fueron minerales de cobre, cátodos de cobre, cerezas, carbonatos de litio, minerales molibdeno y pasta química de madera.
Las principales adquisiciones correspondieron a teléfonos inteligentes, automóviles de turismo, acumuladores eléctricos, generadores fotovoltaicos y camionetas para transporte de mercancías.