Un balance más bien positivo, pero no exento de señales inquietantes, dejó el comercio exterior chileno durante septiembre.
En dicho mes, según las cifras publicadas por el Banco Centras, las exportaciones alcanzaron a US$ 10.584 millones, lo que equivale a un alza de 14,1% frente a igual lapso de 2025 y una aceleración respecto a la evolución previa.
Determinante fue el cobre, cuyos envíos sumaron US$ 5.971 millones, un 14% más que hace un año, favorecidos por avances en el segmento de cátodos y una recuperación de los concentrados.
A esta ola también se subió el carbonato de litio, cuyas ventas al exterior crecieron 128%, aunque el monto se limitó a US$ 360 millones.
Las exportaciones industriales, por US$ 3.280 millones, también sobresalieron con un aumento de 19% anual, impulsado por los alimentos (18%) y, en particular, el salmón.
Más atrás, los embarques agropecuarias al extranjero se expandieron 8,9% en 12 meses al alcanzar los US$ 561 millones, favorecidos por el alza de las frutas.
De acuerdo con el análisis realizado por el investigador del Observatorio del Contexto Económico UDP (OCEC UDP) Antonio Espinoza, la exportación nominal de bienes con destino a China -el principal país destino- acusó un descenso de 7,5% anual, que se suma al verificado en agosto.
En cambio, y como parte de los principales cinco mercados a los que se dirigen los productos chilenos, a Estados Unidos se observó un incremento de 37,8% anual.
Esta dicotomía se repitió para efectos del cobre: hacia territorio chino cayeron 20%; mientras que hacia el estadounidense el alza fue de 61,7%.
Otros resultados generales destacados fueron de los embarques hacia Corea del Sur, con un salto de 35,2%, mientras que a Brasil se expandieron 37,5% anual en términos nominales.
En cuanto a la exportación de bienes con destino a Japón, estos aumentaron 98,2%.
Descontando los principales mercados, los embarques subieron 6,8% nominal en 12 meses.
¿Y la señal para la inversión?
Las importaciones no se quedaron atrás en septiembre y también tendieron a apurar el tranco al sumar US$ 9.203,9 millones (CIF) y crecer 14% en 12 meses.
Destacó en este segmento el salto por el lado de las adquisiciones de bienes intermedios, que llegaron a US$ 5.030 millones, 25,8% más que en septiembre de 2025, con un protagonismo por el lado del diésel.
Este incremento se explicó por una variación anual de 73,3% en la compra de productos energéticos, los cuales obedecieron principalmente a un incremento del 182,2% anual de diésel, en medio de su elevado precio en el mes debido al conflicto en Medio Oriente
Los aumentos se extendieron, aunque en menor magnitud, a los bienes de consumo. Estos escalaron a US$ 2.474,2 millones, un 13,1% más que hace un año gracias al segmento de productos durables, mientras que bajaron los semidurables.
En cambio, las importaciones de bienes de capital -que se consideran como una señal de la marcha de la inversión- extendieron su racha de bajas al caer cerca de 9,4% anual, hasta unos US$ 1.699 millones.
Según Espinoza, aquí destacó la baja de 67% en motores, generadores y transformadores eléctricos; y de 12,6% de camiones y vehículos de carga.
Esto no pudo ser compensado por el alza de 12,3% que se registró en la internación de maquinaria para la minería y la construcción.
Dado lo anterior, el saldo comercial del país fue de US$ 2.047,4 millones al cierre del noveno mes, frente a US$ 1.756 millones un año antes.