La discusión por el uso del Seguro de Cesantía para financiar el proyecto de sala sumó una nueva arista. A los cuestionamientos por el impacto que tendría la fórmula en los recursos de los trabajadores y en el Fondo de Cesantía Solidario, se agregó ahora el efecto que tendría sobre los ingresos de la propia Administradora de Fondos de Cesantía (AFC).
El punto fue planteado este miércoles ante la comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados por la presidenta de AFC Chile, María Paz Hidalgo, quien explicó que la actual administradora se adjudicó en 2022 una licitación por 10 años bajo determinadas condiciones y proyecciones de ingresos.
La ejecutiva detalló que la AFC administra unos US$ 16 mil millones y que el sistema se estructura sobre las Cuentas Individuales de Cesantía (CIC) y el Fondo de Cesantía Solidario (FCS).
La actual concesión opera con una comisión de 0,43%.
Este punto fue precisamente sobre el cual Hidalgo puso una alerta. Según explicó, la fórmula de financiamiento propuesta por el gobierno, que contempla costear este beneficio a través de una nueva cotización de 0,35% a cargo de los empleadores, que se financiará con una reducción equivalente en el aporte que los mismos realizan al Seguro de Cesantía, implicará que la AFC administre hacia adelante un volumen menor de recursos.
0,35 es la cotización que propone el proyecto.
“Somos una empresa privada que opera una política pública. Insisto, es un modelo exitoso y es un modelo que nuestro objetivo es que se conserve”, expuso Hidalgo.
En esa línea, explicó que un cambio que reduzca los recursos administrados y, consecuentemente, los ingresos de AFC debe considerar una compensación. “Lo que estamos pidiendo es que se respete ese marco legal, en el sentido de que la disminución que exista de los fondos, que provoca una disminución directa de los ingresos, se reconozca como una retribución hacia la administradora”, afirmó.
Hidalgo aclaró que el planteamiento no buscaba impedir modificaciones legales durante los 10 años de la concesión. “Puede haber múltiples iniciativas (...) y lo que estamos solicitando es que esas múltiples iniciativas reconozcan esta disminución de ingresos y se retribuya a la AFC”, dijo, recalcando que “esa es la mantención de las reglas del juego”.
US$ 16 mil millones en total administra el AFC.
El rol del Fondo Solidario
La discusión abrió otro flanco: de dónde saldrían los recursos para compensar a la administradora.
Hidalgo explicó que existe un mecanismo utilizado frente a cambios legales anteriores. “A la Administradora de Fondos de Cesantía se le retribuye a través de un pago que sale directamente del Fondo Solidario”, afirmó.
Según detalló, la Superintendencia de Pensiones establece el procedimiento y AFC calcula la diferencia entre los recursos que habría administrado bajo las condiciones originales y los que efectivamente recibe después del cambio legal.
Sobre esa diferencia se determina la retribución, cálculo que posteriormente es validado por el regulador.
La presidenta de AFC reforzó que este mecanismo no sería nuevo. “Los cambios legales anteriores han reconocido, cuando estos afectan a la AFC en sus ingresos, han reconocido retribuciones y/o compensaciones de esos ingresos, cada uno, y todos están sobre el Fondo Solidario”, señaló.
Durante la sesión, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, sostuvo que estas compensaciones están contempladas en el proyecto y, según su lectura, también fueron consideradas en el informe actuarial de la Superintendencia de Pensiones.
El secretario de Estado insistió, además, en que la fórmula de sala cuna no retira los recursos ya acumulados en el Seguro de Cesantía, sino que reduce las cotizaciones futuras que ingresarán a sus fondos.