Alrededor de las 15:30 horas de este martes se retomó la sesión en que la Sala del Senado ejerció de jurado y revisó la acusación constitucional en contra del exministro de Hacienda, Nicolás Grau, en torno a cuyo resultado se había generado una enorme incertidumbre, porque no eran pocos los senadores oficialistas que habían dado la señal de estar disponibles para rechazar el libelo presentado por el Partido Nacional Libertario (PNL) y apoyado esencialmente por el Partido Republicano (PR), colectividad del Presidente José Antonio Kast, y al que también se sumó la UDI en la Cámara, donde sus diputados se alinearon tras la aprobación.
En la sesión de la tarde, los senadores tuvieron la oportunidad de fundamentar su voto, en que la mayoría expresó, con mayor o menor fuerza, su convicción de que el libelo oficialista no cumplía con el mínimo para ser aprobado y con ello sancionar al exministro.
De este modo, la acusación fue rechazada. El primer capítulo por 25 votos en contra, 16 a favor y 4 abstenciones; el segundo se rechazó por 32 votos en contra, nueve a favor y dos abstenciones; el tercero 26 en contra, 16 a favor y tres abstenciones; y, el cuatro se rechazó por 33, 10 a favor y dos abstenciones. Esto provocó la celebración de los parlamentarios de oposición.
La presidenta del Senado, la RN Paulina Núñez fue la única de su sector que votó en contra de los cuatro capítulos de la acusación, aunque algunos senadores de Chile Vamos rechazaron algunos capítulos.
Tras la votación, el exministro agradeció a los senadores, pero especialmente a quienes no siendo de su sector no le dieron piso a la acusación y destacó que la "transversalidad" del rechazo habla de que el libelo no tenía fundamento. E insistió en que durante el gobierno del presidente Gabriel Boric "se logró contener el gasto" y enfatizó que "estoy muy orgulloso de lo que hicimos como gobierno". Además, recalcó que pese al debate en torno a las cifras, si se miran con calma se verá que "Chile sigue siendo un país confiable", alertando que se debe evitar que la deuda crezca, pero manteniendo la responsabilidad fiscal y social.
Complejo ambiente
Con cierto retraso, casi a las 11:45 de este martes, se inició la sesión de la mañana de la jornada. Al ministro se le acusaba de haber infringido la Constitución y las leyes respecto de los deberes de probidad y transparencia en el ejercicio de la función pública y en la gestión financiera del Estado; haber infringido la Ley Orgánica de Administración Financiera del Estado, por vulneración del deber de coordinación y unidad de la gestión financiera del Estado; haber vulnerado el principio de universalidad presupuestaria; y, de haber vulnerado el deber de coordinación entre el programa financiero de mediano plazo y los presupuestos anuales.
Estos cuatro capítulos que dieron origen al libelo acusatorio se votaron por separado y, el exministro, corría el riego de que aunque fuera encontrado culpable sólo en uno de ellos, se le hubiera sancionado de todos modos a la inhabilidad de postular a cargos públicos y a no trabajar en instituciones del Estado durante cinco años.
En cualquier caso, desde el comienzo de la sesión se percibía la tensión en la Sala. De hecho, tras la lectura de la relación de los hechos, la senadora Vanessa Kaiser pidió la palabra para solicitar a la mesa que se pronunciara respecto de la obligación del senador Vlado Mirosevic de inhabilitarse, dejando en evidencia la necesidad del oficialismo de descontar votos a como diera lugar. Sin embargo, la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), explicó que la mesa no tiene la facultad de pronunciarse sobre aquello y cedió la palabra al secretario, quien leyó el artículo que hace referencia a la inhabilitación, donde se señala que no es una obligación en este caso.
“Responsabilidad política”
Tras lo cual el propio senador aludido tomó la palabra para asegurar que en su debido momento decidirá si se inhabilita o no.
¿Por qué este debate? Pues, porque el senador, días antes de la sesión de este martes, había sido incluido en la delegación que acompaña al Presidente José Antonio Kast a Paraguay, a participar en la reunión del Mercosur. No obstante, durante el fin de semana, Mirosevic declaró a un medio de comunicación que “debí agradecer la invitación del Presidente, pero declinarla a última hora, producto de que hay incertidumbre sobre el resultado de la acusación constitucional y sería una tremenda injusticia que fuera aprobada, por lo que es mi responsabilidad estar ese día”, lo que hizo pensar a muchos que haría lo mismo que el presidente de Evópoli, senador Luciano Cruz Coke.
Otro elemento que aportó a la tensión, fue la decisión del senador Manuel José Ossandón (RN), quien también integra la comitiva del mandatario, de retirar el permiso constitucional que había solicitado para ausentarse del país. “A contar del día 29 de junio de 2026, en virtud de lo dispuesto en el artículo 60 de la Constitución Política de la República”, fijaba la solicitud, lo que bajaba el quorum de 26 votos a 25 para aprobar la acusación.
Pero, al inicio de esta jornada, al final de la cuenta, el secretario leyó la comunicación de Ossandón, “por la que informa que ha dejado sin efecto el permiso constitucional solicitado a la Sala del Senado en sesión 37ª, ordinaria, de fecha 24 de junio pasado”, lo que implica que el quorum volvió a 26 para aprobar el libelo.
En el marco de la réplica al abogado defensor, el diputado libertario Karlezi admitió que “no estamos buscando dolo, estamos buscando la responsabilidad política”, algo que resulta contraproducente, si se considera que desde el sector, insistieron en la Cámara que la acusación era jurídica y no política.
Y tras la dúplica del abogado defensor, donde insistió en que esta acusación se debe rechazar, entre otras cosas, porque “es injusta”.
A la sesión faltaron los senadores Manuel José Ossandón (RN), que es parte de la comitiva del Presidente José Antonio Kast en Paraguay; y, el senador Miguel Ángel Calisto. Adicionalmente, se inhabilitaron Luciano Cruz-Coke (Evópoli), Vlado Mirosevic (PL) y Claudia Pascual (PC).