Un total de 350 trabajadores pertenecientes a 10 empresas contratistas y subcontratistas de ENAP Refinería Biobío, en Hualpén, iniciaron una movilización al interior de la refinería, tras el quiebre de las negociaciones con la estatal para renovar su acuerdo marco, respecto a condiciones laborales y salariales.
La medida, que no es una paralización de funciones, involucra a personal externo a cargo de labores de mantenimiento del complejo en áreas de mantención, sistemas eléctricos, mecánica, aseo industrial y housekeeping. La refinería mantiene sus operaciones activas.
Desde ENAP, a través de una declaración pública, confirmaron las movilizaciones. “Hoy, nuevamente, un grupo de trabajadores de empresas contratistas que prestan servicios a la Refinería Biobío realizaron marchas y desplegaron banderas y lienzos en las instalaciones de la compañía”.
Mesas de trabajo
El vocero de la Federación Nacional de Trabajadores Subcontratados (Fenatrasub), Víctor Sepúlveda, explicó que la movilización es el resultado del quiebre de las conversaciones con la compañía, instancia que, según declararon, fue convocada la propia estatal hace aproximadamente un mes, al alero de la Dirección de Trabajo, para abrir una mesa de negociación anticipada con el objetivo de mantener la estabilidad laboral en las faenas.
No obstante, y tras la instalación de siete mesas de trabajo, la administración no presentó propuestas respecto a las demandas de los trabajadores tercerizados. “Llevamos siete mesas de trabajo en torno a un proyecto de negociación laboral y hasta el día de ayer no había ninguna propuesta de parte de nadie en beneficio directo económico de los trabajadores”, afirmó Sepúlveda.
Las exigencias económicas de la federación apuntan directamente al incremento de asignaciones dentro del convenio colectivo vigente. El vocero dijo que buscan “mejorar bonos de Navidad, etapa, movilización, alimentación y bonos de esas características (…) somos trabajadores de segunda y de tercera (categoría). Estamos lejos de compararnos con sueldos y beneficios que ellos (trabajadores de planta) han logrado, a través de luchas sindicales”, argumentó.
Desde la administración de Enap Refinería Biobío enfatizaron el carácter no vinculante de estas instancias de diálogo, precisando que las manifestaciones responden a “la renovación de los acuerdos marco voluntarios con distintas federaciones de trabajadores de empresas contratistas, algunas de las que han llamado a sus afiliados a detener su programa de actividades y adoptar acciones de presión al interior de las instalaciones”.
Según los contratistas, el fin del diálogo se produjo luego de que el representante de la estatal en la mesa negociadora diera por cerradas las conversaciones argumentando que la compañía no dialogaría bajo medidas de presión.
Desde el gremio advirtieron además que la conflictividad laboral se extiende a otras operaciones de la compañía, dado que en la Refinería Aconcagua, en Concón, también se quebraron las mesas de negociación con federaciones contratistas locales, que han adoptado medidas similares.