Tras casi seis décadas en Chile, Banco do Brasil bajó la cortina de su sucursal en 2021. Pero cinco años después, el segundo mayor banco de Brasil por volumen de activos prepara su regreso a través de una oficina de representación y sin retomar su operación bancaria directa.
Banco do Brasil obtuvo la autorización de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para instalar esta oficina que buscará captar clientes y canalizar oportunidades de financiamiento para empresas brasileñas con operaciones en Chile. La representación estará vinculada directamente con las operaciones de la entidad en Paraguay y Nueva York.
Según fuentes conocedoras de la operación, el retorno se produce en un mercado local que comienza a mostrar mayor dinamismo y en el que las empresas cuentan con distintas alternativas para financiar sus operaciones.
La oficina será encabezada por el ejecutivo brasileño Iran Borin, quien conoce de cerca el mercado chileno. Entre 2001 y 2023 se desempeñó como gerente de negocios de la entidad en Santiago, mientras que entre enero de 2017 y marzo de 2022 ocupó la subgerencia general.
Se espera que la oficina de representación comience a funcionar durante los próximos meses. Y si bien el financiamiento corporativo será uno de sus principales focos, aún no están completamente definidos los otros servicios que impulsará en Chile.
En el proceso de instalación, el banco contó con la asesoría del estudio de abogados Chirgwin, que lo acompañó en las gestiones regulatorias, legales y administrativas.
De la salida al retorno
La historia de Banco do Brasil en Chile se remonta a 1963, cuando recibió autorización para establecer una sucursal por parte de la entonces Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), hoy la CMF.
Ese ciclo terminó en 2021, cuando desde la casa matriz, se resolvió poner fin a la presencia bancaria directa en el país.
La decisión fue comunicada al regulador en mayo de ese año y el cierre quedó autorizado en diciembre. La resolución no detalló los motivos económicos detrás de la salida.
Los últimos estados financieros semestrales disponibles de la sucursal chilena, a junio de 2021, mostraban activos por $ 31.555 millones y colocaciones netas por más de
$ 12.500 millones.
El regreso se produce desde una escala a nivel matriz muy sólida. A junio de 2026, Banco do Brasil registraba activos por cerca de 2,58 billones de reales, equivalentes a unos US$ 495 mil millones, lo que lo mantenía entre las mayores instituciones financieras de Brasil, solamente detrás de Itaú Unibanco por volumen de activos.