La tensión en Medio Oriente continúa aumentando ante la intensificación de los ataques contra Arabia Saudita y la posibilidad de nuevas ofensivas de EEUU e Israel contra Irán.
El Gobierno estadounidense ordenó la salida de parte de su personal diplomático y sus familias del territorio saudita, mientras Saudi Aramco evacuó este jueves su sede central y pidió a sus trabajadores operar de forma remota. Las medidas se producen después de ataques de los hutíes, respaldados por Irán, contra instalaciones petroleras y aeropuertos que dejaron al menos cuatro muertos.
Paralelamente, The New York Times reveló que EEUU e Israel preparan nuevos ataques contra Irán después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, con posibles objetivos nucleares, energéticos y militares. Aunque Donald Trump todavía no ha autorizado la operación, los temores de una ampliación del conflicto impulsan este jueves al petróleo Brent un 2,7%, superando los US$ 111 por barril, su nivel más alto en cinco meses.
Evacuaciones en Arabia Saudita
La decisión de retirar personal diplomático estadounidense responde al deterioro de las condiciones de seguridad en Arabia Saudita, donde los hutíes han intensificado sus ofensivas desde principios de septiembre, obligando a cerrar aeropuertos y cancelar conferencias de inversión y eventos de entretenimiento.
"Los hutíes respaldados por Irán han intensificado las hostilidades contra Arabia Saudita, incluidos ataques contra aeropuertos civiles y otras infraestructuras críticas que han causado víctimas civiles y graves interrupciones de los viajes", declaró el vocero del Departamento de Estado estadounidense, Tommy Pigott.
Según informó Bloomberg, la retirada de personal estadounidense podría extenderse a otros países de la región. NBC News reportó que algunos efectivos militares serían retirados de bases en Jordania, Kuwait y Catar, aunque el Comando Central de EEUU evitó confirmar movimientos específicos por razones de seguridad.
En paralelo, Saudi Aramco, la mayor exportadora de petróleo del mundo, evacuó sus oficinas centrales en Dhahran después de que se activara una alarma cuya causa todavía se desconoce. Según personas familiarizadas con la situación citadas por Bloomberg, la compañía pidió a sus empleados trabajar desde sus hogares, sin precisar cuánto tiempo se mantendría la medida.
La decisión se produce una semana después de que los hutíes atacaran una torre del complejo de oficinas de Aramco, provocando un incendio y daños en tres pisos.
Los ataques continuaron este miércoles. Un dron dirigido contra el yacimiento petrolero Shaybah, con capacidad para producir un millón de barriles diarios, provocó la muerte de dos trabajadores debido a la caída de escombros tras la interceptación del proyectil. El Ministerio de Energía saudita aseguró que las operaciones no resultaron afectadas. Otras dos personas murieron y varias resultaron heridas en un ataque contra el Aeropuerto Internacional Rey Fahd, en Dammam, al este del país.
EEUU e Israel preparan nuevos ataques contra Irán
A la escalada en Arabia Saudita se suma la posibilidad de que EEUU e Israel reanuden sus ataques contra Irán. Según reveló el miércoles The New York Times, citando a funcionarios estadounidenses y otras personas informadas sobre las deliberaciones, ambos países han desarrollado planes específicos para una operación breve, pero intensiva, que podría ejecutarse después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.
Entre los posibles objetivos figuran instalaciones nucleares, infraestructura energética y arsenales de misiles y drones iraníes. Como parte de los preparativos, las fuerzas armadas de ambos países han intensificado sus ejercicios militares, mientras el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, se reunió esta semana con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para discutir las posibles operaciones.
Sin embargo, la decisión final sigue en manos de Trump, quien durante este año ha rechazado en varias ocasiones propuestas para reanudar operaciones militares a gran escala. Según el periódico, incluso a principios de octubre EEUU e Israel estuvieron cerca de lanzar una ofensiva, pero el mandatario decidió postergarla.
Los preparativos han provocado nuevas advertencias de Teherán. Según Bloomberg, un alto funcionario de seguridad iraní advirtió que determinados objetivos políticos estadounidenses y participantes en la guerra podrían convertirse en blancos legítimos ante nuevos ataques contra su país. Además, medios estatales iraníes informaron este jueves que la Guardia Revolucionaria había atacado cuatro petroleros en el golfo Pérsico, aunque no precisaron cuándo ocurrieron los incidentes.
El riesgo de nuevas operaciones militares y represalias contra instalaciones energéticas ha incrementado la preocupación por el suministro de petróleo, mientras las negociaciones diplomáticas con Irán, desarrolladas principalmente con la mediación de Catar y Pakistán, siguen sin conseguir avances significativos.