Los precios del petróleo avanzaban este miércoles en medio de una nueva escalada del conflicto en Medio Oriente, luego de que un ataque con misiles de los rebeldes hutíes de Yemen alcanzara la sede central de Saudi Aramco en el este de Arabia Saudita. A las tensiones geopolíticas se sumó una advertencia de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que alertó que las restricciones en el mercado mundial del diésel podrían prolongarse hasta bien entrado 2027.
En este escenario, cerca de las 9:00 a.m. los futuros del Brent subían 0,7%, hasta US$ 106,46 por barril, mientras que los de WTI avanzaban 1,2%, a US$ 95,30. Ambos contratos moderaban sus ganancias después de haber registrado alzas mayores durante las primeras operaciones de la jornada.
El ataque de los hutíes a la sede central de Saudi Aramco en Dhahran provocó un incendio en una parte del complejo, informó el Ministerio de Energía saudita. El incidente afectó a un edificio administrativo, sin dejar heridos, según las autoridades.
La coalición liderada por Arabia Saudita que combate en Yemen indicó que los misiles hutíes también apuntaron contra varias ciudades del país, incluida la capital, Riad. Fragmentos de un proyectil interceptado cayeron en una zona residencial de Dhahran, mientras que Aramco no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
"Los ataques a buques que cruzan el estrecho de Ormuz y los ataques militares entre Arabia Saudita y los hutíes están respaldando los precios, ya que los actores del mercado siguen preocupados por la disminución de las exportaciones petroleras en la región", afirmó Giovanni Staunovo, analista de UBS.
Los lanzamientos de misiles forman parte de una ola de ataques contra Arabia Saudita en los últimos días, que también ha tenido como objetivo aeropuertos en distintas partes del país y ha dejado al menos 18 muertos y cientos de heridos. Entre los episodios más graves figura un ataque contra el aeropuerto internacional de Riad.
La escalada también ha alcanzado a Yemen. Según informó Al Jazeera, una coalición liderada por Arabia Saudita atacó terminales energéticas y reservas de combustible controladas por los hutíes, aunque un portavoz aseguró que se adoptaron precauciones para evitar daños a civiles.
La infraestructura petrolera saudita ya enfrentaba importantes interrupciones. Una refinería en Jazan, en el oeste del reino, permanece cerrada desde un ataque previo, mientras que un importante puerto de exportación de petróleo en la costa del mar Rojo también ha sido atacado. Un oleoducto que atraviesa el país y que ha sido la principal vía de Aramco para llevar su petróleo a los mercados mundiales fue cerrado temporalmente el mes pasado tras un ataque lanzado desde Irak.
Dhahran, situada en la costa del golfo Pérsico, está en el corazón de la economía petrolera saudita. Los mayores yacimientos del reino se encuentran en los desiertos de la Provincia Oriental y en el golfo Pérsico, lo que aumenta la preocupación por las consecuencias de una intensificación de los ataques en la región.
¿Qué alarmas encendió la AIE?
A las nuevas amenazas contra la infraestructura energética de Medio Oriente se sumó este miércoles la publicación del informe mensual sobre el mercado petrolero de la AIE. El organismo advirtió que las restricciones en el suministro mundial de diésel podrían prolongarse hasta bien entrado 2027, incluso si la producción de crudo comienza a recuperarse.
Según las proyecciones de la AIE, la oferta mundial de petróleo disminuirá en promedio 5,8 millones de barriles diarios durante 2026, hasta 100,7 millones, antes de recuperarse en 7,7 millones de barriles diarios en 2027. Sin embargo, el organismo advirtió que ese repunte sigue siendo vulnerable a nuevos ataques contra la infraestructura energética y las rutas de transporte marítimo en Medio Oriente.
La magnitud de las interrupciones también se refleja en los inventarios. De acuerdo con la agencia, las existencias mundiales de petróleo cerraron septiembre 509 millones de barriles por debajo de los niveles anteriores a la guerra, lo que reduce la capacidad del mercado para absorber nuevas perturbaciones del suministro.
La situación es especialmente compleja para el diésel. Las exportaciones mundiales de este combustible fueron 700 mil barriles diarios inferiores a las de un año antes en septiembre, mientras que los precios mayoristas alcanzaron máximos históricos cercanos a US$ 220 por barril en Europa y Estados Unidos durante ese mes.
Aunque se espera una recuperación de la actividad de las refinerías hacia fines de año, la AIE advirtió que esta será insuficiente para compensar el déficit acumulado durante 2026. “Como resultado, el balance del mercado del gasóleo seguirá ajustado hasta bien entrado 2027 y dependerá de una recuperación del suministro de productos petroleros de Medio Oriente”, señaló el organismo. De no concretarse esa recuperación, agregó, “podrían ser necesarias nuevas reducciones de la demanda, con los elevados costos económicos que ello implicaría”.
Ante este escenario, el informe recordó que el 2 de octubre los líderes del G7 se comprometieron a acelerar la entrega de los volúmenes acordados en el marco de la acción colectiva de la AIE del 11 de marzo, “dando prioridad a la rápida liberación de suministros de diésel al mercado durante las próximas semanas”.