El crecimiento económico de China se recuperó en el tercer trimestre tras tocar mínimos de tres años, ya que el fuerte crecimiento de las exportaciones compensó la reticencia de los consumidores a gastar, aunque los analistas advierten de que la creciente dependencia de factores externos está agravando los desequilibrios estructurales.
La expansión de 4,5% que registró el Producto Interno Bruto (PIB) superó el promedio de las previsiones y los analistas esperan que Beijing alcance su objetivo para 2026, situado entre el 4,5% y el 5,0%, sin recurrir a más estímulos, gracias a un buen comienzo de año y a algunas medidas recientes de apoyo fiscal y monetario, aunque modestas.
Los datos del lunes mostraron que las ventas al por menor volvieron a quedarse por detrás de la producción industrial, mientras que el mercado inmobiliario seguía en declive, tras haber mermado significativamente el patrimonio de los hogares durante los últimos cinco años.
Junto con los datos publicados la semana pasada, que mostraban una inflación al consumo moderada y un aumento de las exportaciones de más de un tercio, se perfila el panorama de una economía cada vez más dominante en los mercados globales, pero que tiene dificultades para generar prosperidad a nivel nacional.
La débil demanda interna ha llevado a la empresa de faros para motocicletas de Zhang Chao a abandonar prácticamente la venta en China para centrarse en los mercados de exportación, donde los pedidos se han duplicado este año.
"Hay demasiada competencia y no se obtienen beneficios", dijo Zhang, que gestiona las operaciones de su empresa en el sudeste asiático, refiriéndose a China. "Las barreras de entrada son algo menores en el extranjero".
La débil demanda de los consumidores ha intensificado las guerras de precios, lo que ha obligado a las empresas a recortar gastos, incluso en la nómina.
El crecimiento cada vez más desequilibrado de China está provocando una reacción en el resto del mundo.
La Unión Europea y China han acordado limitar las exportaciones de vehículos híbridos al bloque, pero Bruselas está planeando nuevas restricciones, ya que los datos de la semana pasada mostraron que los superávits comerciales de septiembre con Alemania y Francia se dispararon más de un 200% interanual en cada caso.
"La expansión de las exportaciones chinas no está exenta de límites en un entorno comercial mundial cada vez más proteccionista", señaló en una nota la economista de Société Générale Michelle Lam. "Sin un cambio decisivo en las políticas para apoyar los ingresos y el consumo de los hogares, es probable que China siga atrapada en un período prolongado de baja inflación y crecimiento por debajo de la media".
El yuan se fortalecía el lunes hasta alcanzar su nivel más alto desde julio de 2022.
Tsunami de exportaciones
China va camino de superar el superávit comercial de US$ 1,2 billones del año pasado, a pesar del aumento de las tensiones globales.
Las exportaciones, que abarcan desde carne de pollo y productos de belleza hasta vehículos eléctricos y casas prefabricadas, se han disparado.
Algunos fabricantes que trasladaron su producción al extranjero están regresando, ya que los aranceles estadounidenses sobre los productos chinos se sitúan ahora más cerca de los que se aplican a rivales como Vietnam.
"La fabricación de alta tecnología, la producción de chips, los vehículos de nuevas energías y el valor de las exportaciones reflejan una modernización industrial competitiva que es real y se está acelerando", dijo Andy Ji, analista de ITC Markets.
"Sin embargo, la composición del crecimiento sigue siendo profundamente desequilibrada... El crecimiento está impulsado por las exportaciones y por el Estado. La demanda interna aún no es autosuficiente y el sector inmobiliario no da señales de tocar fondo".
La producción industrial aumentó un 5,5% en septiembre.