El 2025 marcó un punto de inflexión en la ruta de vuelo de JetSmart. Según quedó consignado en los resultados que la aerolínea -controlada por el fondo estadounidense Indigo Partners- reportó al cierre de 2025, ese año su principal negocio dejó de ser Chile y pasó a instalarse al otro lado de la cordillera: Argentina.
Si para el cierre de 2024 un 37,9% de los ingresos totales que recibió la aerolínea (unos US$ 760 millones) provinieron de Chile y otro 35,4% desde Argentina; para 2025 esta proporción cambió de rumbo. Con ventas que alcanzaron los US$ 1.008 millones, un 38% de sus ingresos provino de Argentina y otro 29,2% de Chile.
Y es que el ritmo de ascenso de JetSmart en cada país fue sustancialmente diferente. Mientras que Chile creció apenas un 2,3% entre 2024 y 2025, alcanzando ingresos por US$ 294 millones el año pasado; Argentina creció en un 42%, llegando a los US$ 383 millones. El país que mayor crecimiento registró, eso sí, fue Colombia, con un 133%.
¿Con qué rumbo vuela JetSmart? Consultado, el fundador y CEO de la aerolínea, Estuardo Ortiz, confirmó a DF que el año pasado lograron desplegar “una operación regional de mayor escala” con “avances significativos en nuestros fundamentos financieros”.
País por país, precisó que existen ciertos factores que hacen más atractivos a Argentina y Colombia para su negocio, asegurando que la estrategia actual de la firma “tiene una mirada regional y está enfocada en la sostenibilidad de JetSMART en su conjunto”.
De todas formas, transparentó que sus fichas siguen puestas en Chile, mercado donde mantienen su casa matriz y que “es y seguirá siendo estratégico para JetSmart”.
Los mercados
Existen algunas variables que explican el porqué del desempeño regional de JetSmart.
En cuanto al país vecino, al que la aerolínea aterrizó con operaciones en 2019 y donde se posiciona como el segundo operador en su mercado doméstico, Ortiz destacó que durante los dos últimos años han visto cambios en su marco regulatorio aerocomercial “bien relevantes” –como la adopción de políticas de "cielos abiertos" impulsadas por el presidente Javier Milei– y una “evolución de las condiciones económicas y cambiarias" del país.
Esto, sumado otros a factores como el gran tamaño de mercado, de población pero con una penetración de viajes aéreos por habitante “todavía baja” –de “alrededor de 0,6 viajes anuales por persona, similar al que tenía Chile en 2016”, precisó el ejecutivo–, le deja la pista a JetSmart con “un amplio espacio para estimular el mercado, estimular la demanda y sumar nuevos pasajeros”.
En suelo trasandino, entre 2024 y 2025 la aerolínea pasó de operar 11 a 19 aviones (mientras que Chile pasó de 18 a 16 naves), flota que para enero de 2027 –comunicó la firma en junio– espera alcanzar las 23 aeronaves, con una inversión de US$ 550 millones.
Y su crecimiento podría seguir. De hecho, este miércoles las autoridades vecinas autorizaron a la filial chilena de JetSmart a hacer vuelos regulares de pasajeros y carga, nacionales e internacionales, con derechos de tráfico de la 3ª a la 9ª libertad.
Esto, en simple, le permite a JetSmart usar sus aviones y su certificado chileno para volar rutas internas en Argentina, como si fuera una aerolínea local.
Colombia, desde su vereda, mercado donde la aerolínea comenzó a operar en 2024 y ya recibe ingresos que representan el 20% de su torta; Ortiz explicó que es un mercado aéreo similar en volumen al de “Argentina, Perú y Chile combinados” y que además tiene “un amplio potencial para seguir desarrollando los viajes por habitante, que actualmente se sitúan en 0,7 al año”.
Su entrada al país cafetero, además, destacó que se dio “en el marco de la salida de dos líneas aéreas low cost que habían dejado de operar”, lo que “supuso una oportunidad que aprovechamos y que abre una avenida de crecimiento de largo plazo”.
¿Y Chile?
Este panorama, sin embargo, “no resta importancia a Chile”, enfatizó el ejecutivo, puesto que el país “sigue siendo una parte medular de nuestra estrategia regional”, aseguró.
En concreto, el ejecutivo destacó que tienen su casa matriz con más de 460 colaboradores “y capacidades fundamentales para nuestra operación regional” y que toda su flota “está registrada en Chile, incluidas las aeronaves que operan en Argentina y Colombia, lo que refleja el rol central del país en el desarrollo de nuestra operación regional”.
Durante 2027, enfatizó que ven una oportunidad de invertir en capacidad doméstica en un 11% y en internacional en 62%. A finales de septiembre, de hecho, la aerolínea comunicó una realineación estratégica de su red local con el objetivo de “seguir creciendo”.
Dicho plan, sin embargo, implicó el recorte de rutas como la que conecta Balmaceda (Aysén) con Puerto Montt; y las conexiones aéreas entre Concepción y otras localidades como Antofagasta, Arica, La Serena, Calama, Iquique y Puerto Montt.