Cada año, el Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos (Dipres) incorporan distintos insumos a la hora de calcular los ingresos y gastos que realizará el sector público. Uno de los principales es lo que se denomina el gasto tributario, que cada año cuantifica el Servicio de Impuestos Internos (SII) para entregar una perspectiva de los menores ingresos que percibirá el Fisco y así lograr hacer “cuadrar” el círculo de las finanzas públicas.
Para el año 2027, dicho monto implicará una millonaria recaudación a la que renunciará el Estado chileno en beneficio de sectores o contribuyentes específicos.
Así, según el informe de gasto tributario incluido en el proyecto de ley de Presupuestos 2027, las exenciones y regímenes especiales reducirán la recaudación de impuestos en US$ 10.629 millones para el ejercicio, lo que representa un 2,45% del Producto Interno Bruto (PIB) previsto para el próximo año.
Comparado con la proyección para el período actual, se registra un incremento de más de US$ 800 millones, al contrastar con los US$ 9.751 millones (2,39% del PIB) estimados por el SII.
En simple, el gasto tributario se refiere al monto de ingresos que el Estado deja de percibir cada año, al otorgar un tratamiento impositivo que se aparta del establecido con carácter general en la legislación tributaria, y que tiene por objeto beneficiar, promover o fomentar determinadas actividades, sectores, ramas, regiones, o grupos de contribuyentes.
Por lo general, se traduce en el otorgamiento de exenciones o deducciones, créditos, tasas reducidas, regímenes tributarios especiales, y diferimientos.
¿Dónde se concentran los beneficios?
El reporte de Impuestos Internos desglosa específicamente hacia qué tipo de contribuyentes, servicios o sectores económicos apunta el gasto tributario, destacan el impuesto a la renta como el principal destino.
Así, los menores ingresos alojados en este gravamen explican un 1,37% del PIB, la más alta entre las categorías principales. Así, supera al Impuesto al Valor Agregado (IVA, con 1,07% del Producto), y el gravamen a los combustibles y otros tipos de tributos, con cerca de 0,01% del tamaño de la economía.
En renta, resaltan los regímenes especiales, los diferimientos de impuestos, las exenciones y créditos al impuesto. En IVA, destacan las exenciones y hechos no gravados, seguido más atrás por los créditos y las tasas reducidas.
Ahora, al analizar los datos por sector u objetivo beneficiado, el ahorro y la inversión lidera con un 31,7% del gasto tributario total, seguido de fomento a la micro y pequeña empresa (16,9%), el sector inmobiliario (16,3%), regional (8,74%) y educación (8,17%).
Siendo más específico aún, el reporte da cuenta de tipos específicos de regímenes que reducirán la recaudación, donde lidera el sistema de tributación reducida Propyme para impuestos finales (US$ 806 millones, un 0,19% del PIB); la incorporación de la exención de IVA a la venta de viviendas por un año en el marco de la Ley de Reconstrucción (US$ 735 millones o 0,17% del Producto); y el régimen de tributación Propyme general Primera Categoría con tasa especial (US$ 694 millones, un 0,16% del tamaño de la economía).
Según el SII, las principales fuentes de información para llevar a cabo las estimaciones son las declaraciones anuales de impuesto a la renta y declaraciones juradas de los años tributarios 2024 y 2025; formularios 29 y 50 de los períodos comprendidos en los años 2024 y 2025, disponibles a la fecha del cálculo; informes de ingresos fiscales de la Tesorería General de la República; informes financieros de proyectos de ley de la Dirección de Presupuestos, estados financieros de empresas, informes de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), y Cuentas Nacionales del Banco Central.